La decisión de legalizar la marihuana en Tailandia se ha convertido en una de las más polémicas que ha registrado el país en las últimas décadas. Y aunque el negocio ha florecido con gran rapidez, apareciendo multitud de tiendas y comercios relacionados con el cannabis, a día de hoy se oyen voces de crítica que podrían hacer que la situación cambie.

Son muchos los políticos y doctores que critican que se haya legalizado de esta forma tan aleatoria, sin previsión y sin una planificación sólida que evite problemas a corto y largo plazo. También hablan de cómo se debería realizar un reajuste de las leyes para frenar la venta de marihuana o incluso imponer otra prohibición que devuelva la situación del país a un punto previo.

A muchos de los detractores de la marihuana les molesta especialmente la ausencia de control en la forma de explotación que está teniendo esta droga. Por ejemplo, de la noche a la mañana se han inaugurado todo tipo de locales donde se comercializan productos que utilizan cannabis, como es el caso de las cafeterías High Society y MagicLeaft, que están muy cerca de algunos de los principales centros de conferencias.

Desde el verano la situación de la marihuana ha cambiado en Tailandia. En junio se tomó la decisión de eliminarla de la lista de narcóticos, lo que permitió que se comenzase a cultivar de forma legal. El plan inicial era que se desarrollase un comercio sólido de cannabis medicinal para aquellas personas con problemas de salud que lo necesitan.

Por desgracia, la compra-venta de marihuana no tardó en decantarse por el uso recreacional y ha sido en ese segmento donde se han registrado la mayor cantidad de operaciones. Esto es algo que ha continuado a lo largo de los meses y que ahora ha dejado a Tailandia en una situación delicada a la vista de que cada vez hay más adictos a esta droga.

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